Automatización de procesos
Menos copiar y pegar.
Más trabajo resuelto.
Conectamos tus programas para que pedidos, documentos y avisos pasen de un paso al siguiente. Con validaciones, registro y una salida cuando algo falla.
Simulación local. No envía mensajes ni modifica datos.
El trabajo avanza. Tú mantienes el control.
Automatizar también es decidir cuándo detenerse, qué revisar y a quién avisar. Diseñamos el recorrido completo.
Primero, medir el proceso
Identificamos los pasos repetidos, el volumen y las excepciones. Con esos datos valoramos si merece la pena automatizar.
Conectar lo que ya usas
Formularios, tienda, gestión y archivos. Revisamos cómo intercambiar datos sin obligarte a sustituir todo el sistema.
Validar antes de continuar
Comprobamos campos, duplicados y estados. Un caso que necesita criterio llega a una persona.
Saber qué ha pasado
Cada ejecución deja un registro. Acordamos avisos y recuperación para detectar los fallos y tratarlos.
Empieza por un proceso concreto.
Elegimos un recorrido que se repita, tenga reglas claras y se pueda comprobar. Estos son algunos puntos de partida.
Del pedido al almacén
Recoger un pedido, comprobar los datos y prepararlo en el sistema de gestión.
De documentos a información
Clasificar archivos, extraer los campos necesarios y dejar pendientes los casos dudosos.
De una fecha a una acción
Preparar un informe periódico o un aviso cuando se cumple una condición acordada.
Un piloto. Evidencia para el siguiente paso.
- 1
Dibujar las reglas
Acordamos entradas, salidas y excepciones. Medimos el trabajo manual que queremos reducir.
- 2
Probar en paralelo
Ejecutamos el piloto con casos controlados y comparamos el resultado con el proceso actual.
- 3
Activar con seguimiento
Ponemos en marcha el flujo validado, con registros, responsables y un plan ante cambios.
Las credenciales, las dependencias de terceros y las reglas del flujo quedan identificadas. Así sabes qué revisar cuando una herramienta cambia.
Antes de
dar el paso.
Las preguntas que conviene
resolver desde el principio.
¿Hace falta cambiar nuestros programas?
A menudo podemos trabajar sobre los que ya utilizáis. Primero comprobamos las vías de integración y sus límites. Si una conexión no es viable o exige demasiado mantenimiento, te lo explicamos.
¿Qué ocurre con los casos que no encajan?
Definimos una salida de revisión: el proceso registra el problema y lo deriva a la persona adecuada. No damos por resuelta una operación que necesita validación.
¿Cómo sabremos si compensa?
Medimos el volumen de trabajo, el tiempo por operación y las revisiones que siguen siendo necesarias. Comparamos esa estimación con el coste de construcción, herramientas y mantenimiento.
¿Y si el proceso cambia?
Las reglas se pueden ajustar. Documentamos el flujo y acordamos cómo atender cambios en tus procesos o en los programas conectados.
El siguiente paso
¿Qué tienes
en mente?
Cuéntanos la idea o el problema. Te ayudamos a definir lo que merece la pena construir.
Una primera conversación, sin coste ni compromiso.